Roses, Costa Brava, Girona.
En el extremo norte de la Costa Brava, Roses combina una amplia bahía de arena con calas rocosas hacia el Cap de Creus, además de un buen número de restaurantes con estrella Michelin en la zona.
Descansar no es solo dormir bien: un hotel con spa suma circuito termal, masajes y tratamientos a tu estancia.
Ya sea un jacuzzi privado en la habitación o una piscina de hidromasaje compartida, este tipo de hotel añade un extra de relax a tu viaje.
Piscina exterior, interior climatizada o infinity pool con vistas: para muchos viajeros es el factor decisivo a la hora de elegir hotel, sobre todo en verano y con niños..
Despertarte con el sonido del mar y una habitación con vistas directas a la costa cambia por completo la experiencia de un viaje a la playa.
Comidas, bebidas y muchas veces actividades ya están dentro del precio: ideal para viajar sin sorpresas en la cuenta final, especialmente en familia o para quienes prefieren no pensar en gastos durante las vacaciones..
Viajar con tu perro o gato ya no significa renunciar a un buen hotel.
Para una escapada en pareja, aniversario o luna de miel, estos hoteles suelen combinar habitaciones con encanto, detalles especiales (champán, decoración, cenas privadas) y ubicaciones pensadas para desconectar juntos..
Pocas habitaciones, diseño cuidado y atención personalizada: los hoteles boutique priorizan la experiencia y el carácter frente al tamaño.